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LA EDUCACIÓN ACTUAL Y EL NUEVO PARADIGMA EDUCATIVO

En la actualidad vivimos en una sociedad llena de exigencias a las que, voluntariamente o no, debemos responder para ser seres sociales y adaptados a las demandas de estereotipos físicos, morales, psicológicos, etc.

Las escuelas, desde casi los primeros años, tratan ya de crear individuos preparados para estas exigencias a través de las competencias educativas predeterminadas por la legislación de la educación.

Aparentemente, estas competencias abordan todas las facetas que el individuo ha de desarrollar para ser íntegro en la sociedad y aunque se intentan trabajar desde el aprendizaje significativo adaptado a cada niño, simplemente logran crear seres competentes, eficaces, es decir, buscan metas y logros más o menos globales para todos.

 

¿Qué consecuencias trae esto?

Lo que ocurre esencialmente es que el proceso de enseñanza-aprendizaje acaba basándose en un esfuerzo por el logro de metas futuras de cualquier índole con el fin de mantener un statu quo.

Con esto lo que se fomenta es que los niños desde bien pequeñitos pongan su esfuerzo y voluntad en adaptarse y ser aceptados por el entorno, dejando atrás poder construirse desde sus habilidades innatas y enfocando su «atención» de manera intencionada hacia objetivos que quizás sean antinaturales para ellos.

La suma de tanto esfuerzo cotidiano durante años, por parte de los estudiantes, lleva a que se acumule el estrés, dando como resultado en la adolescencia la rebeldía, la anarquía, la tensión e incluso patologías físicas y psíquicas.

Por lo tanto, la acumulación de tanto esfuerzo y estrés se convierte en algo contraproducente, situación que debemos erradicar del proceso educativo pues al final lo que conseguimos es crear hábitos que se integran en la personalidad de manera conflictiva.

 

¿Qué planteamos con la Educación para una «atención eficiente»?

Lo que se busca desde esta nueva perspectiva es una educación basada en una «atención eficiente« y en el encuentro y desarrollo de habilidades innatas tanto de los niños como de los educadores (madres, padres, profesorado, etc.).

 

La «atención»

La «atención», en general, es la gran desconocida. Lo poco que sabemos de ella es que es la fuerza dinámica que nos permite saber, conocer.

Sabemos también que es una actividad que todo ser humano posee y que siempre hay «atención». Incluso cuando decimos que alguien no está atento, no podemos afirmar que no hay «atención», puesto que necesariamente estará dirigida a algún evento.

Imaginemos una clase de matemáticas donde la profesora está mostrando un ejercicio en la pizarra y una alumna se queda mirando un pajarito que se posa en la ventana. ¿Podríamos afirmar que la niña no está atenta?

No. La niña está atenta al pajarito, mas no a lo que la profesora está mostrando.

Este ejemplo nos sirve para entender los tipos de «atención» que existen y qué cualidades tiene la que buscamos, la «atención eficiente».

La «atención eficiente» es aquella que se da cuando habitualmente decimos que estamos concentrados. Este tipo de «atención» tiene un alto nivel de eficiencia cognitiva y nos permite realizar cualquier acción por la acción misma, sin  esfuerzo volitivo y sin esperar ningún tipo de resultado a cambio.

Mientras la niña del ejemplo está concentrada en el pájaro, ¿hay algún tipo de estrés en ella? ¿hay algún deseo de logro o meta? ¿hay algún esfuerzo por estar atenta?

La respuesta es no. La «atención eficiente» nos permite responder de manera espontánea y natural a los eventos y resulta ser muy terapéutica porque no hay gasto del sistema nervioso, físico ni psicológico.

Imaginemos que la niña, espontáneamente y sin perder el grado de concentración, vuelve a escuchar las palabras de su profesora. Podríamos decir que la niña está fluyendo, pues pasa de un evento a otro sin perder el nivel ni la continuidad de la «atención».

Sin embargo, si esta continuidad y eficiencia en la «atención» fuera interrumpida por, por ejemplo, un pensamiento, una emoción u otra  cosa cualquiera que no hace parte significativa de lo que está ocurriendo, la «atención eficiente» sería interrumpida por una «atención» llamada «intencionada».

Este es el tipo de «atención» que más comúnmente  maneja el ser humano.  La «atención intencionada»  nos asalta sin quererlo. Está impulsada por un «sentido protagónico» construido por hábitos reforzados en el pasado.

Este «sentido protagónico» tiende a ser dueño de cualquier evento que se experimenta, tiende a responder por condicionamientos pasados o por aquellos que buscan metas específicas. Y solamente porque existe, produce estrés en la cognición y nos hace responder de manera menos eficiente a la vida.

La «atención intencionada» es parte de la base del sufrimiento humano. Como hemos dicho al inicio, es la que se fomenta desde la infancia y solamente por responder así a la vida, perdemos la propia naturalidad.

 

Las habilidades innatas

Las habilidades innatas son herramientas que traemos por herencia psicológica y que permiten una respuesta natural y eficiente a cualquier actividad, ya sea externa o asociada al mundo interior.

Todo ser humano tiene varias y pueden ser de carácter racional, físico o emocional, que se expresan a través de destrezas, dones, talentos o como genialidad cuando ya son maduras.

Lamentablemente muchas de ellas se modifican cuando aparece el «sentido protagónico» queriendo adaptarse al entorno, básicamente por encajar en sus exigencias, y se convierten en respuestas habituales que requieren de esfuerzo a través de la «atención intencionada».

Volvamos al ejemplo de la niña y pensemos que su habilidad innata es la  contemplación de la naturaleza y que tanto su familia como su profesora desconocen esto. Probablemente, cuando la profesora le solicite una y otra vez que atienda a la pizarra mientras ella fluye mirando al pajarito, la niña tendrá que hacer un esfuerzo por responder a ese evento que naturalmente a ella no le sale atender.

Tarde o temprano la niña dejará de navegar en aquella habilidad que tiene y empezará a reforzar hábitos que se consideran más importantes, dejando de lado su capacidad de contemplación de la naturaleza.

¿Qué consecuencias puede traer esto?

La primera de todas es que ella desarrollará una creencia de que contemplar la naturaleza es incorrecto, que no sirve para nada, y con los años olvidará que poseía esa habilidad.

Después empezará a crear simetrías comportamentales en forma de hábito para ser aceptada por el entorno. Estas simetrías comportamentales pueden derivar en  esforzarse para querer ser buena, querer desarrollar una inteligencia excesivamente racional, y en casos más destructivos, volverse rebelde, violenta, etc.

Con este ejemplo no quiero decir que a esta alumna no haya que enseñarle matemáticas pero, y ¿si le planteáramos ejercicios asociados al mundo natural? ¿ Y si la profesora detectara su habilidad y , por ejemplo, le invitara a que reflexione sobre dónde están las matemáticas en la naturaleza?

Seguramente la niña, sin esfuerzo, pondría toda su inmensa sensibilidad y curiosidad en ello, y su desarrollo madurativo sería muchísimo más sano.

Definitivamente esto es lo que se busca con esta nueva propuesta: niños capaces de responder a cualquier evento de la vida de manera natural y eficiente.

Esta entrada tiene 20 comentarios
    1. Gracias!!
      Más que tener en cuenta los intereses, lo que trata es de encontrar y desarrollar las habilidades innatas. Los intereses son válidos siempre y cuando nazcan de habilidades, es decir, que surjan sin necesidad de logro, meta…. Sin que haya el protagonista que desea un beneficio específico!
      Saludos María José!

  1. Muchas felicidades por la creación de este espacio de investigación y debate sobre la atención eficiente!!Mucho ánimo para seguir enriqueciendo el mundo de la atención!!!

    1. Gracias Francisco!
      Así es, la educación es fundamental! Y con esta propuesta lo que se plantea es justamente humanizar, basándonos en herramientas que poseemos de manera innata como son la Atención y las habilidades, propias, singulares, exquisitas, variadas,…
      Planteamos un cambio basado en lo cognitivo!
      Saludos y gracias!

  2. Es una inteligente y exquisita propuesta basar la educación en la Atención Eficiente y en las Habilidades Innatas de los niños y niñas, así como el rescate de las de los encargados de educar a los infantes (padres, madres, profesores y cuidadores).
    Yo, como madre, he visto a lo largo del crecimiento y desarrollo de mi hijo, hoy adolescente, lo difícil de educar a un niño en una Atención Eficiente y fluida, cuando la mía fluctuaba en direcciones erradas a causa de los hábitos instaurados y el desconocimiento de mis propias habilidades…
    Ojalá hubiese dispuesto de páginas como esta vuestra que ayudan a encontrar herramientas prácticas con las que acompañar a nuestros hijos e hijas y en las que apoyarnos cuando bajamos en las tinieblas de la ignorancia y, a veces, de la impotencia.
    Preciosa iniciativa.
    Gracias

  3. Me parece una gran noticia que podamos enfocar una nueva forma de educación desde esta perspectiva tan novedosa, Enhorabuena y os seguiré muy atento!!

  4. ¿Esta nueva visión de la educación tiene algo que ver con la Teoría de las inteligencias múltiples de Gardner? Imagino que será complementaria.
    También me recuerda la filosofía del método Montessori donde lo más importante es seguir al niño, observarlo. Hay algo que aporte de nuevo la atencion que complementa el resto de métodos?

    1. Silvia!
      En principio, desde nuestra perspectiva, cada acto se puede convertir en habilidad si se ejecuta con Atención Efiiciente.
      Para nosotr@s la respuesta inteligente a cualquier evento es aquella que responde desde la habilidad y desde la eficiencia.
      Hay infinitos tipos de habilidad. Incluso la misma persona puede tener una habilidad de naturaleza racional como puede ser la lógica y a su vez, una de naturaleza emocional como puede ser la intuición.
      Así entonces, no podemos ubicar la persona en un solo tipo de “inteligencia” o mundo de habilidades.

      A parte, esta propuesta cabe en todo sistema educativo sea Montessori, Wild, Pliker, la escuela pública, etcétera. En principio no planteamos un modelo educativo sino una actitud de vida basada en lo cognitivo. Es la actitud con la que todos deberíamos responder ante cualquier acción y experiencia de la vida.
      Montessori trata de observar y respetar el interés de l@s niñ@s pero no plantea las habilidades como respuesta eficiente.
      Cuando el sentido protagónico se instaura allá por los 5-7 años, empezamos a responder por hábitos más que por habilidades. La personalidad individual se afianza y se hace complicado saber si las respuestas de l@s niñ@s son naturales (desde la habilidad) o son simetrías menos constructivas de su habilidad (hábitos).
      Por ejemplo, una habilidad innata puede ser el amor por el saber que de manera constructiva puede derivar en curiosidad, investigación, querer aprender pronto a leer o escribir, etcétera. Puede ocurrir que nadie se de cuenta de que el pequeño o la pequeña tiene esa habilidad y que considere que es pronto para enseñarle a leer. ¿En qué simetrías puede desdoblarse eso?
      En apatía, o cuando aparece el sentido protagónico, no comprometerse con las tareas, no querer aprender, ansiedad, rebeldía, silencio, etcétera.
      Desde nuestra visión, el interés lleva implícito un protagonista, una necesidad de meta o logro, con lo cual, hay un esfuerzo por conseguir algo y la Atención entonces es Intencionada.
      Por eso es tan importante descubrir las habilidades innatas en los primeros años de vida.

  5. Entiendo que los niños cuando nacen son pura atencion. Es una delicia ver como observan, como se empapan de todo. Su interés por las actividades cotidianas y como disfrutan haciéndolas, para ellos solo existe el ahora! Su empeño y su enfado cuando no pueden hacer lo que en ese momento les está cautivando y nosotros esforzándonos en que existan el resto de cosas, de percepciones.
    Entonces la idea es ¿conservar esa manera de relacionarte con el entorno? Y dirigir al niño a través del trabajo y perfeccionar esa manera de atender… de forma que tengan mayor facilidad para concentrarse en lo que puedan necesitar?

    1. ¡Sí Silvia!
      Así es, tod@s en los primeros años de vida tienen un tipo de atención que lamentablemente con el desarrollo del sistema nervioso se va perdiendo.
      Buscamos que la Atención Eficiente se mantenga cuanto más tiempo mejor. Por eso es interesante que desde los 5 años empecemos a mostrarles cómo es la mente desde ese tipo de Atención.
      Probablemente, si hacemos un juego de Atención con un niño de 5 años y le llevamos a observar su mundo interior podremos advertir que no tiene objetos mentales, como pensamientos o fluctuación emocional.
      Lo interesante entonces es mostrarles desde esa edad la vacuidad interior y la respuesta eficiente en las actividades cotidianas.
      Si desde esos años empiezan a tener indicadores de la vacuidad interior, por ejemplo, les estaremos regalando una herramienta de por vida en la que pasado los años, podrán adentrarse y profundizar hasta descubrir estados más profundos de cognición.
      ¡Gracias por tus aportaciones!

      1. Mundo interior , me suena muy familiar, pero ¿que es realmente el mundo interior?=
        Es lo mismo mundo interior que vacuidad?

        tiene algo que ver la vacuidad con la relajación o en cómo se encuentra la mente cuando nos relajamos ?
        ¿Cual es la relación entre atención y vacuidad?
        Gracias

        1. Silvia!!!
          La verdad que no es fácil responder a la pregunta de qué es el mundo interior. A mi entender el mundo interior es un lugar que no es lugar. Es íntimo, individual y creo que está lleno de profundos secretos. Allí habitan las repuestas a todas las preguntas esenciales que puede hacerse un ser humano. Por ejemplo, ¿Quién soy?, ¿Qué siento?, ¿Qué soy?
          Para observar el mundo interior no son necesarios los sentidos físicos y si se aprende a mirarlo con la atención adecuada, lo que allí se encuentra son el Amor y el Saber.

          Cuando tenemos los ojos cerrados, hay algo que atiende, como cuando estamos concentrados en el mundo exterior (por ejemplo, leyendo un libro). Lo único que debe hacer eso que atiende, es estar simplemente en actitud de espera. Observando qué hay en ese mundo, observando si aparecen pensamientos, y sobre todo, observando qué hay entre pensamiento y pensamiento.
          Si se es capaz de estar atendiendo lo que hay entre pensamientos, lo que se puede notar es que aparece el vacío, la vacuidad. Cuando la atención de manera continua, sin interrupciones, sin esfuerzo, se sostiene en ese vacío de manera más estable, los sentidos físicos poco a poco se irán desconectando por sí solos, y probablemente, el vacío vaya haciéndose más y más firme, más y más petreo.
          Esa vacuidad, aquello que se atiende dentro, no tiene imágenes, ni principio, ni final, ni partes. Es totalmente homogénea.

          Este tipo de vivencias, Silvia, pueden ir madurando con la práctica y pueden derivar en formas de cognición mucho más “elevadas”, como es la No-Dualidad.
          La experiencia de la vacuidad, aún no siendo muy madura, siempre es terapéutica. Es como bálsamo para el sistema nervioso y lo fortalece, y ello puede derivar en vivir más relajados.

          Espero haber podido ayudarte!!
          Un besazo!!

  6. Enhorabuena por la audacia de esta iniciativa del blog que nos abre y aclara en este complejo mundo de la la mente, además de dotar de herramientas y juegos sencillos y potentes para educarnos y educar…
    Un regalo tener a Ane de facilitadora curso educación, lucida, atrevida, inteligente y alguien diestra en generar vivencia y espacios auténticos de ser y entregada al saber y la pedagogía….gracias por el regalo de esta iniciativa…

    1. Sara, mi Sarita!
      Esperando que sirva a mucha gente esta iniciativa, la cual es enriquecida por todas aquellas personas que como tu están comprometidas a impulsar el cambio de paradigma.
      Infinitas gracias por tu aportación, tu labor irrestricta, tu compañía en el caminar!
      ¡¡Que sigamos trabajando juntas y además acompañadas por muchos años!!
      ¡Larga vida a la gente como tu!
      Besazo corazón

  7. Hola Ane, de vuelta del verano he podido leer los contenidos del blog, buen trabajo…. lo seguiré asidua y atentamente.

    Quisiera que me concretases un poco mas, si es posible, sobre el concepto de “atención intencionada”, no acabo de entender el párrafo que te copio a continuación…

    “si esta continuidad y eficiencia en la «atención» fuera interrumpida por, por ejemplo, un pensamiento, una emoción u otra cosa cualquiera que no hace parte significativa de lo que está ocurriendo, la «atención eficiente» sería interrumpida por una «atención» llamada «intencionada».”

    Muchas gracias,

    Pili

    1. Buen día Piliii!!
      La Atención intencionada tiene algunas cualidades:
      – Posee “sentido protagónico”, con lo cual, hay identificación con cualquier acción experimentada ya sea de naturaleza física, intelectual o emocional y hay esperanza de fruto, es decir, hay un sentido de anhelo,intención, voluntad, meta, logro, por lo tanto, un esfuerzo por conseguir todo ello.
      – No es continua, está segmentada.
      – Crea sentido de diferenciación entre el sujeto y los objetos o el conocedor y lo conocido.
      – Genera mucho estrés en la cognición.
      – Nos impide estar en el presente porque está conformada por hábitos reforzados en el pasado y siempre busca una meta u obtención de algo específico.
      Hay que saber que la atención intencionada es tan habitual en el ser humano que ni tan siquiera nos damos cuenta del gasto y estrés cognitivo que nos genera.

      Imagínate que vas al masajista. Tu presente entonces es ese. Ese presente lo que requiere es que tu te entregues a recibir. Para ello, lo único que debes hacer es permitir que tu atención se pose en los sentidos, en este caso, el predominante será la piel, el tacto. A su vez, la atención de la persona que te dará el masaje deberá estar también posada en los sentidos y al igual que tu, mayormente en las manos y su movimiento, en el tacto.
      Aparentemente, dejar que la atención se pose en los sentidos durante la sesión del masaje parece tarea fácil.
      La pregunta es, ¿somos capaces de permanecer en el tacto ininterrumpidamente durante toda la sesión de masaje?
      Lamentablemente, la respuesta es no. Si estamos ininterrumpidamente atentos durante toda la sesión, nos daremos cuenta de que no hay esfuerzo, ni intención, ni necesidad de nada, excepto de estar, existir, entregarse a lo que acontece.
      Si alguna vez has estado en una situación así, ¿cuántos pensamientos, emociones u objetos mentales de cualquier índole te han asaltado sin que hagan parte significativa o relevante de ese instante?
      Debes saber que todo aquello que nos asalta involuntariamente en un presente que no requiere de más información que la necesaria, lleva implícito una intencionalidad, un protagonista, una voluntad, un esfuerzo. A eso le llamamos atención intencionada.

      Esto es lo que debemos erradicar de nuestra cognición.

      Espero haberte respondido Pili!

      Un besacooo!!

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