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“Dame Un Besito”. Primeros Pasos Hacia Una Expresión Emocional No Eficiente

EL BESO DADO ESPONTÁNEAMENTE ES UN ACTO EFICIENTE, EL BESO DADO A CAMBIO DE ALGO O POR ALGO ES UN ACTO EFICAZ

El otro día encontré estos libros. Son el mismo, uno en euskera y el otro en castellano. Hacía tiempo que no salía este tema en ningún debate cercano, pero cuando cayeron en mis manos, dije, es momento de rumiar en esto y tratar de sacar alguna conclusión.

Ciertamente, tengo que reconocer que nunca he tenido clara la opinión sobre el “besito”. Lo que sí tengo claro, es que ninguna muestra de cariño debe utilizarse como moneda de cambio para nada y por nada.

Recuerdo cómo de pequeña los familiares adultos me decían:

– Toma, un bombón.

Y cuando lo iba a coger justo con la manito, el bombón desaparecía bruscamente tras la persona y con cara de “mi gozo en un pozo” escuchaba una voz entre dulce e imperativa, que decía:

– ¡Chssss! ¡Sin beso no hay bombón!

Y evidentemente, con la inocencia que caracteriza a cualquier niña sumada a la confianza que por defecto se tiene en la niñez a cualquier ser cercano que aún no ha traicionado, pues obedecía, daba un besito y cogía feliz el bombón sin darme cuenta de lo que mi mente podía ir gestando.

Justifiquemos estas actitudes con la ignorancia de quién las ejercía.

En el ejemplo queda evidente que el besito era el peaje que había que pagar para conseguir una meta. La verdad, y dicho ya de forma  más brusca, no hay nada más miserable que manipular con los gestos de cariño.

Dejando esto de lado, quiero explicar que el libro habla de los “diferentes besos”. Los besos de perro, los besos de esquimales, etcétera, lo cual me parece muy bonito.

Básicamente, lo que se intenta hacer es una pedagogía interesante entorno a esta muestra de cariño y generar una reflexión para que “nadie nos intente robar más besos”.

Pero me surge una inquietud con este tema y es que muchas veces he visto a abuelas y abuelos pidiendo permiso a sus nietas y nietos para darles un beso y la respuesta en la mayoría de los casos ha sido un no brusco y rotundo. No quiero entrar a juzgarlo, pero ¿cuál sería el límite entre alguien cariñosa o cariñoso que tiene el beso o la caricia como forma de expresión natural y alguien que siempre dice no a recibir este tipo de muestras?

¿No le estaríamos cortando las alas y generando contención a alguien que muestra su sensibilidad espontáneamente? 

Y por último, dando un pequeño giro a este tema, una cosa que me sorprende hoy en día es que muchísimas niñas y niños cuando dan un beso, siempre lo dan en los labios ya sea a su madre, padre, abuela, tía, primo, amiguito incluso a los amigos y amigas de sus progenitores. Resulta que entre los adultos no se dan besos en los morros para saludarse y despedirse, sin embargo, entre adultos e infantes sí.

¿Cuál es el motivo? ¿Hay límites? 

Para mí el beso en los labios, “el piquito”, lleva implícita la absoluta confianza que tengo hacia la persona que lo recibe más allá de que compartamos intimidad o no.

En conclusión y desde mi punto de vista, el ingrediente de base que tiene que haber para dar o recibir un beso , es como en todo, el respeto y la confianza. Y definitivamente, en lo demás, continúo sin tener una opinión clara, espero que alguien me ayude a entender algo.

Aún así, aquí dejo la propuesta de los libros por si os sirven para compartir o como base de reflexión con los más peques.

Esta entrada tiene 8 comentarios
  1. Ane,gracias de nuevo por dar palabra a lo que a muchos nos inquieta sobre el mundo emocional de los peques.
    El tema de los besos y la expresión del cariño….anda que no le doy yo vueltas y creo que tiene que ser muy sencillo,creo que todo se resume a expresar todo nuestro amor a los niños,darles besos,abrazos,achuchones,y decidles que les queremos. Y muchas veces!!Sin agobiar,claro,y sintiéndolo desde lo más profundo de nosotros. Esto se siente y surge,como en muchas cosas,en el presente. Cuando estamos presentes con ellos.
    Y creo que nunca habría que pedirles a ellos una muestra de cariño hacia nosotros. El niño que recibe muestras de cariño,se va “abriendo”poco a poco… Y lo digo yo,que tengo una peque que le cuesta muchísimo el contacto. Seguramente porque es tan sensible y lo necesita tanto que se ha “cerrado”para protegerse.
    Y qué casualidad,que leo hoy esta entrada del blog cuando me rondaba por la cabeza una situación vivida esta tarde. Una profesora de una actividad extra escolar,cumplía hoy años,les ha hecho poner en fila a los niños,iban pasando de uno a uno hacia ella,le daban un beso y ella les daba un caramelo….‍♀️. Como bien dices Ane,justifiquemos estas actitudes con la ignorancia de quien las ejerce.
    Un abrazo!

    1. Gracias Marta!
      Opino como tú. Cualquier muestra de cariño hecha desde el presente no lleva ningún protagonista y es una expresión natural.Creo que ahí está la clave. Estar atentos a cómo son y sus necesidades y no a las nuestras (o a tapar agujeros emocionales propios de l@s adult@s) y así sabremos cómo acercarnos sin invadir.
      Un besazo!

  2. También quería compartir en relación a los besos,otra situación que me cautivó esta semana. Estaban dos amigos de unos 9 años jugando y de repente…uno de ellos,lo abraza con fuerza y le da un beso enorme! Súper espontáneo!!Maravilloso!! Y lo triste es que me sorprendió. Habéis visto alguna vez a dos niños (chicos) de 9años abrazarse y darse un beso? No será que nosotros ,los adultos,nos damos pocos besos y abrazos? Y los niños son imitadores nuestros…
    Conozco algo a los papás de ese niño,seguro que ve a diario abrazos y besos,Y QUE ES ABRAZADO A DIARIO,yo misma lo vi.
    Abracémosles!!tanto si ríen como si lloran.

    1. Claro Marta…
      En los primeros años de vida los y las peques aprenden por mímesis, por imitación… Es por eso que debemos ser ejemplo. Es de suma importancia que los adultos que son referente de l@s niñ@s se traten con dulzura, con cariño, se abracen, se besen, se digan lo que se quieren… Es decir, que expresen el cariño de todas las formas posibles y que sean afines a cada cual.
      Sinceramente creo que cada vez se ven más a niñas y niños abrazándose y mostrándose el afecto. Parece que el compromiso de much@s educador@s se va notando, lo cual me alegra sobremanera!
      Gracias por compartir, bonita!!

    1. ¡Vaya Eva!
      La verdad que yo sabía que existía pero me lo encontré en unas baldas de libros donados así, por casualidad y no sabría darte indicaciones para encontrarlo.
      ¿Qué tal probar preguntando en redes sociales? Igual alguien lo sabe o lo tiene y le sobra…
      Intentaré buscarlo y te digo.
      Un abrazo

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