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ANANI, LA PEQUEÑA GUERRERA

Encontré hace un tiempo un blog llamado Cuentos Sabios donde hay un montón de cuentos e historias de diferentes tradiciones y culturas. AL final de la página he colocado el link donde podréis indagar en el material allí compartido.

Me parece muy interesante narrar historias de personajes diversos, de culturas y etnias diferentes… ya que el Saber, que es sinónimo de Conciencia, está previo a todo, existe en todo y en la diversidad se esconde la riqueza.

Para hoy he escogido este cuento africano y al final sugiero unas preguntas que pueden servir como punto de diálogo y reflexión.

ANANI, LA PEQUEÑA GUERRERA

Eendag, lank gelede… (una vez hace tiempo….) en la sabana africana de Namibia, en un poblado rodeado de un cercado para protegerse de los animales, vivía ANANI.
Anani tenía 7 años y tenía que ayudar a su madre a cuidar a sus hermanos, recoger agua, hacer la comida, plantar en el huerto…

Como todas las niñas africanas tenía mucho trabajo y poco tiempo para divertirse pero era muy, muy lista.

¿Sabes que en la sabana llueve muy poco? Tan poco, tan poco que cuando Anani fue al pozo de su aldea a buscar agua para lavar a sus hermanitos ¡lo encontró seco!

Ni corta ni perezosa cogió un bidón y se encaminó a la puerta de la aldea para dirigirse al río y traer agua para sus hermanos solo que no pudo salir.¡ Había una hiena enorme esperando fuera y dispuesta atacar a cualquiera!.

¿Qué podía hacer? Todo el mundo había salido. Los hombres a cazar, las mujeres a recolectar… y ella no podía dejar tampoco solos a sus hermanos por si la hiena entraba pero, tampoco podía ir a por agua porque se la comería.

Anani se acordó de lo que le decía su abuelo: con confianza y valentía todo se logra. De este modo realizó unas máscaras terribles y feísimas que asustaran todo lo que pudieran.

A continuación, disfrazó a sus hermanos y a ella misma con ellas, como si fueran los guerreros más temibles de su pueblo (las hienas temían a los guerreros porque conocían su valentía y poder).

Cogió a sus hermanos, el bidón y una lanza y con paso firme y seguro se dirigó al río. De vez en cuando gesticulaba mucho, movía rápido sus faldas de paja y gritaba en voz alta para dar más miedo al animal.

¡Qué suerte !. La hiena los confundió con guerreros de verdad y se alejó trotando.

Pudo bañar a los niños tranquilamente en el río y, tras llenar el bidón de agua, regresó al poblado. Ya habían llegado todos y les contó su hazaña, aunque temblaba un poco porque había pasado mucho miedo. Los guerreros más fuertes fueron a dar caza a la hiena.

Mientras el resto cantaban y bailaban una canción para celebrar la valentía de Anani y pedir que lloviera. ¡Lluvia! ¡lluvia para África! ¡OE LELE, OE LELE!

 

PREGUNTAS COMPAÑÍA:

Qué opinas de lo que dice el cuento de: “Como todas las niñas africanas tenía mucho trabajo y poco tiempo para divertirse pero era muy, muy lista”.

¿Qué tienes tu que podrías ofrecerle a esa niña?

¿Qué hubieras hecho tu para afrontar esta situación con la hiena?

http://cuentossabios.blogspot.com/2016/01/anani-la-pequena-guerrera.html

*Foto de cabecera: https://www.pexels.com/@artsy-solomon-365812

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