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CUENTO: EL PERRITO SIN PATA

CUENTO: EL PERRITO SIN PATA

Un día la profesora entró por la puerta de la escuelita con la cara pensativa y algo sorprendida. Ese día se le olvidó dar los buenos días en la clase y por ello, Mikel se acercó a donde ella y le recordó que cuando se entra en el aula por las mañanas la norma de clase es dar los buenos días.

La profesora asintió, se disculpó ante sus queridos alumnos y les dijo:

– Quiero compartir con vosotros que venía caminando hacia la escuela y en el parque cercano a la escuela, observé un perro que corría extrañamente.

Al observar con detenimiento noté que le faltaba la pata derecha trasera. El perro jugaba intentando atrapar una pelota de un lado al otro, parecía contento. Sin embargo, esa situación causó una extraña sensación en mi interior.

Quisiera, mis queridos alumnos, haceros varias preguntas:

¿Sentiríais algún tipo de dolor al ver al perrito sin una pata?

¿Seríais capaces de jugar con el perrito en esas condiciones?

¿Acariciaríais al perrito?

¿Creéis que el perrito sufre o está triste?

¿Qué haríais vosotros sin un pie?

¿Creéis que sin una pata ese perrito necesita más cariño?

* Es necesario que las preguntas estén adaptadas a la edad y lenguaje de los niños y que sean amenas para ellos.

Esta entrada tiene 4 comentarios
  1. Muchas veces creemos que la atención está en algún lugar especial, en algo sofisticado, no advirtiendo que en las pequeñas cosas de la vida tenemos prácticas sencillas plenas de esencia y enseñanza….estos juegos que se plantean en el blog me parecen además de novedosos, cercanos, sencillos, nada impostados y fáciles de llevar a la práctica, para cualquiera y por cualquiera….
    !!!felicitaciones y gratitud por poderlos compartir!!!

  2. Hola.
    Quería saber cuál es el objetivo del cuento del perrito, qué se pretende desarrollar o trabajar con él.
    Gracias por las aportaciones al mundo educativo.

    1. Hola Ana!
      Los cuentos siempre nos ofrecen la oportunidad de detectar varias cosas. Por un lado, nos indican qué les llama la atención a los pequeños y de esta manera podemos observar en qué punto del desarrollo cognitivo están, es decir, cómo camina su mundo interior, qué les preocupa, nos da pautas para saber de su mundo emocional, intelectual, etcétera.
      Además, si atendemos y escuchamos sus respuestas y opiniones, podemos detectar cuáles son sus habilidades, o en qué hábitos se están expresando. Como siempre, buscamos el desarrollo y vivir en función de las habilidades innatas y no en hábitos, ya que, las habilidades traen consigo el no esfuerzo, la carencia de tensión cognitiva.
      Por ejemplo, si el niño indica que le gustaría jugar y acompañar o ayudar al perrito, podemos advertir que tiene una naturaleza servicial, compasiva, empática. Estas serían habilidades propias en las que el niño es libre de tensión y condicionamientos. Si no detectamos esto y no se le acompaña, el niño empezará a crear hábitos asociados a su sensibilidad y compasión, como podrían ser la insensibilidad, pasividad ante el dolor ajeno, etcétera.
      Gracias por tu pregunta!!!
      Un abrazo

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